sábado, 25 mayo 2019

Mujeres: las manos que moldean la loza negra

Guatajiagua, Morazán

Pese a que la venta de loza de barro no representa mucho ingreso económico, no hay muchas oportunidades en el municipio

Por: Griseyda Angelina López Delgado

 

A los 17 años de edad, Antonia Noemí Delgado empezó a trabajar como artesana en el municipio de Guatajiagua, Morazán, en la elaboración de comales,  ollas y otros objetos hechos de barro negro.

Noemí hace alrededor de 20 comales al día porque también cuenta con la ayuda de sus hijas, una de ellas estudia en la escuela y la otra en la universidad, comenta, que gracias a este trabajo ha sacado adelante a las dos, también que la necesidad la hizo aprender, ya que perdió a su madre y siendo la mayor quedó a cargo de su casa.

Para poder elaborar ollas y comales, acarrea la materia prima del lugar llamado “El Barrial” y “El Coco”, estos son terrenos donde los dueños venden el barro, arena y tierra blanca. El proceso de llevar este material se tiene que hacer en verano,  debido a que en el invierno las fuertes lluvias deterioran las tierras.

El barro es procesado, amasado, lo ponen a asolear, después se mantiene en un recipiente grande con agua, se pasa por un colador y se esparce en el suelo para que consuma el agua.

Las manos de los artesanos, sobre todo mujeres son las que le dan forma al producto y lo pasan por fuego en un horno hecho de tierra blanca.

Don Amadeo Medrano es uno de los quemadores más famosos del lugar, para él “la quemada” o horneada de la artesanía es un proceso muy delicado porque el producto se tiene que tratar con mucho cuidado ya que cuando se traslada al horno bien seco, si se deja caer el artículo se quiebra.

Por otra parte, negociar con loza con el cónyuge es algo tradicional en el municipio, pero Doña Angelina Hernández de 65 años suegra de doña Noemí quedó viuda hace 5 años atrás, ella y su esposo exportaban el producto hacia otros lugares del país; ahora ella compra la artesanía ya hecha para luego llevarla hacia el horno y quemarla, debido a su avanzada edad ya no las puede fabricar Este negocio lo ha venido haciendo desde que se casó. Comentó que este trabajo de negociar no es tan fácil porque no todas las personas son responsables a la hora de entregarle el producto y así no hay posibilidades de salir rápido a vender y poder comprar los alimentos básicos del hogar.

Por otra parte, la migración a afectado que doña Angelina no pueda crecer en su negocio como solía hacer antes, todas las mujeres están emigrando con sus niños hacia los Estados Unidos, ha quedado con pocas trabajadoras y las nuevas generaciones no están muy interesadas en continuar con el legado de barro, entre otras cosas porque se vende muy barato y el proceso es agotador, sobre todo para las mujeres.

Las artesanas, mujeres muy trabajadoras, nos hablaron sobre el desempleo que hay en el país, debido a eso dan gracias a Dios por haber nacido en un municipio en el cual hay patrimonio cultural donde se pueden defender. También algunas organizaciones internacionales han llegado a ayudar a los habitantes de dicho lugar, específicamente en el barrio El Calvario, La Cruz recibieron guacales, quintales de barro y arena, algo que para ellos es significativo, aunque no les mejore el ingreso familiar.

Por su parte el alcalde,  Lucio Veliz Canales dice estar orgulloso de tener gente trabajadora en el pueblo, él les ha apoyado con la entrada de la materia prima cada año, “con la producción de las artesanías la gente puede desenvolverse, pero tenemos que contar con el apoyo de las personas de afuera en comprar el producto” dijo.

Doña Noemí  hizo la invitación a apoyar los negocios de artículos artesanales porque las personas que no tuvieron el privilegio de estudiar una profesión y se dedican a esto también tienen derecho a ganarse la vida con estos productos, con el a respaldo de la población, asegura.

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.