miércoles, 23 octubre 2019

Daniel, el danzante del “baile de los Negritos” de Guatajiagua

Actualmente enseña a las nuevas generaciones esta tradición de su pueblo original Lenca

Por: Ana Elsy Urrutia Laínez 

 Daniel Pérez Martínez tiene rasgos indígenas y su vestimenta bordada en manta, como su sencillez lo identifican como tal; su padre lo abandonó cuando apenas tenía 2 años de edad y cuanto tenía  12 murió el hombre que asumió el papel de padre,  tuvo que aprender a ganarse la vida con esfuerzos y dedicación desde niño.

En su infancia se esforzó por construir su hogar con zacate, ya que hace algunos años solo de ese material se fabricaban las casas de los pobres en su natal Guatajiagua, Morazán, pero al pasar los años, fue prosperando, dice, hasta que logró hacer su casita de adobe, o sea de ladrillos de tierra y zacate,  en la que actualmente vive.

Daniel sobrevive de hacer loza de barro y nacascol, también hace artesanías, aprendió a hacer tejas, pero como no tenían moldes, se colocaba el barro en una pierna para darle forma.

Ejerciendo su oficio de alfarero conoció de unas personas de la comunidad que le invitaron a participar en “El baile de los negritos” e inició su aventura como bailarín de ese baile tradicional.

El abuelo mayor, llamado Amadeo Aguirre, observaba el talento y la dedicación que Daniel le ponía al baile, éste le dijo que cuando el falleciera iba a quedar como heredero y responsable de dar a conocer la danza y  la cultura que tienen  en Guatajiagua.

Con el paso de los años Daniel decidió hacer su propia directiva con los jóvenes de su comunidad y otra con mayores de la tercera edad para dedicarse a la danza de los negritos;  para recaudar fondos y poder comprar los instrumentos que utilizaban para el baile hacían actividades en las que salían a otros lugares,  la primera que el recuerda haber asistido es en la Universidad de El Salvador en San Salvador, allí fueron a mostrar la cultura, el patrimonio y las artesanías que  en otros lugares del país se desconocían.

Gracias a su presentación los turistas extranjeros empezaron a visitar Guatajiagua y el grupo conformado por Daniel y los otros jóvenes, celebraban ceremonias indígenas, con fuego, flores y velas a los cuatro puntos cardinales, todo eso lo hacían para darle gracias a la tierra por los alimentos.

Daniel Pérez Martínez actualmente tiene 64 años de edad,  sigue aprendiendo, sigue haciendo lo que en su infancia desempeñó,  sigue con mucho afán dando a conocer la cultura de su municipio.

 

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.