DeportesNoticias

Vicente Portillo: de las aulas de la UNIVO a Preparador Físico de C.D. Águila

Inició su trayectoria trabajando cuando aún era estudiante… Posteriormente se estuvo preparando, trabajando en Tercera División con el C.D. Halcones de Ereguayquin y Gerardo Barrios. Luego realizó su servicio social en el Centro Escolar Ana Rita Vélez de Moreira, en Quelepa, experiencia que le dio paso para postularse a la plaza de docente que hasta ahora conserva.

Por: Jairo Gómez | Fotos: Anner Ventura

Es casi una hora lo que dura el recorrido que realiza Vicente Alexander Portillo desde su natal barrio La Merced del municipio de San Rafael Oriente, San Miguel, para llegar a su destino, el Centro Escolar Eliseo Henriquez, en la ciudad de Chapeltique del mismo departamento.

En dicha institución funge como profesor interino, impartiendo la asignatura de Educación Física a estudiantes desde primero a noveno grado, esta labor la desempeña desde hace alrededor de cinco años.

Dicho empleo le permitió iniciar nuevos proyectos, uno de ellos fue el de costearse una segunda carrera universitaria, pues es graduado de Profesorado en Educación Física de la Universidad de Oriente (UNIVO), y actualmente se encuentra en proceso de tesis para graduarse como Licenciado en esta área, en la misma institución.

Así, como producto de la recta final de su formación académica, le llegó en septiembre del 2020 otra oportunidad, cuando Proyección Social UNIVO le presentó un proyecto para realizar sus horas de servicio social como Preparador Físico en el Club Deportivo Águila.

Portillo aceptó el reto y relató que todos los objetivos se cumplieron, “llegué exclusivamente a la Reserva, empecé a trabajar y gracias a Dios finalicé mi proceso de horas sociales; les gustó el trabajo y me ofrecieron continuar con ellos”.

Fue así como consiguió su segundo empleo gracias a su formación y desempeño en el proyecto. Ese año la Reserva de los Emplumados se ameritó el campeonato del torneo; Portillo dijo que ese fue un logro significativo y satisfactorio, ya que el trabajo había dado frutos.

Posteriormente a este triunfo vinieron más retos: “al nuevo Técnico de la Mayor, Cristian Dominizi, le pareció mi trabajo como Preparador Físico y él me movió para el equipo de la mayor para este torneo que estamos iniciando”, comentó el joven.

Debido a este cambio, Vicente tuvo que prepararse más, aseguró que: “se siente un poco la presión, estar en una Reserva con jóvenes de 15-16 años a trabajar con personas adultas, algunos incluso seleccionados nacionales, otros extranjeros, tenemos el caso de dos brasileños, un argentino… Si llegamos a improvisar al campo, los jugadores lo notan”, aseguró.

Por ese motivo, dijo que aplica todos los aprendizajes del aula, mientras que también se prepara de forma autodidacta por medio de la tecnología; sin embargo, no deja de lado los libros, pues para él es una fuente confiable, con información verídica y eficaz.

Por otra parte, el trabajo de Portillo también incluye una dosis motivacional, tanto a nivel personal como interpersonal. Por naturaleza el futbol implica el riesgo de lesionarse y ahí es cuando entra en juego su papel, para hacerle saber a los futbolistas que no todo está perdido y que las segundas oportunidades existen.

Esto se le facilita, pues su tiempo en la cancha también le hizo atravesar una de estas situaciones, “prácticamente por eso dejé el futbol, tuve una lesión de ligamentos de rodillas”, relató, esto cuando jugaba en un equipo de su colonia; sin embargo, la situación no lo detuvo.

Vicente como futbolista

Para llegar a ocupar este cargo, Portillo también debía conocer las bases del fútbol, por ello es importante mencionar que desde niño formó parte del equipo de su localidad, así como en el de la institución donde estudió bachillerato.

Aseguró que su inspiración para aventurarse en el fútbol nació de su hermano mayor, Juan Carlos Portillo, quien es Licenciado en Educación Física y ejerce la profesión desde hace varios años, “él me llevaba a los entrenos que dirigía, desde mis seis años yo ya andaba con la pelota jugando en las canchas”, así rememora las jornadas de las que era espectador, de las que nació su pasión por la disciplina.

En este contexto, comenzó a jugar formalmente a los 14 años, participando en tres torneos consecutivos en el C.D. Gerardo Barrios, y a los 17 fue cuando sufrió la lesión ya mencionada y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Posteriormente decidió enfocarse en sus estudios, ya que el rendimiento no era igual, por lo que ingresó al área de preparación, así pudo seguir con sus metas cuidando su integridad física.

Fútbol y pandemia, retos

“En el futbol le llamamos fuera de adaptación, es algo muy complicado porque los futbolistas llegan y corren cinco minutos y ya no aguantan”, dijo Portillo refiriéndose al periodo de cuarentena que se decretó en El Salvador en marzo de 2020.

En este se suspendieron los eventos públicos, incluyendo los deportivos, por esa razón, cuando comenzó a laborar con el Negro Naranja, la readaptación de los deportistas fue uno de los retos a los que se enfrentó.

“Incluso ahorita hay muchos futbolistas que están retomando el ritmo de juego, debido a la pandemia”, comentó el entrenador. Mientras que ahora también se deben poner en práctica las medidas de bioseguridad, para evitar el contagio del COVID-19, como el uso de mascarilla y el sometimiento a la prueba de la enfermedad, de esta forma él y los jugadores se mantienen seguros.

Para finalizar, Portillo se mostró agradecido con su familia, quienes le han apoyado constantemente, vive con su mamá, Marina Portillo, su hermana y una tía; su papá falleció cuando tenía 18 años y dijo que ha sido uno de las situaciones más difíciles que ha atravesado. Aseguró que su hermano fue su segundo padre.

En ese sentido, doña Marina ha sido incondicional en todos sus proyectos, en los momentos buenos y malos, ahora los triunfos se los dedica a ella y a su padre. Por otra parte, dijo que ahora busca inspirar a sus sobrinos, uno de ellos ya se muestra interesado en seguir sus pasos.

Sumando a lo anterior, en los agradecimientos añade a quienes creyeron en él cuando no tenía experiencia en el área, “estando acá en la UNIVO, en el tercer año de mi profesorado, tuve como docente al Lic. Carlos Romero, entrenador en ese entonces de Aspirantes de Jucuapa, él fue el primero que me abrió las puertas para estar en un equipo profesional, estuve en Segunda División como Preparador Físico a la edad de 19 años”, relató.

Así inició su trayectoria, trabajando cuando aún era estudiante… Posteriormente estuvo trabajando en Tercera División con el C.D. Halcones de Ereguayquin y Gerardo Barrios. Luego realizó su servicio social en el Centro Escolar Ana Rita Velez de Moreira, en Quelepa, experiencia que le dio paso para postularse a la plaza de docente que hasta ahora conserva.

Asimismo, añadió que admira a varios personajes destacados en el área, entre ellos al Coordinador de las carreras de Educación Física de la UNIVO, el Lic. Hugo Cerna, “es alguien que le ha aportado demasiado, no solo a las carreras, sino a nivel nacional e internacional. Es un ejemplo a seguir para todos los estudiantes”, comentó.

“Decirle a los jóvenes que el trabajo que se realiza en las prácticas u horas sociales habla mucho por uno. Para el que lucha, para el que cree, para el que pone sus cosas en las manos de Dios, nada le es imposible. No hay que desilusionarse, hay que luchar y hacer las cosas de la mejor manera”, expresó Portillo.

Después de estas palabras, con un cronómetro, silbato, conos, platos, entre otras herramientas en sus manos, se dirigió hacia las canchas de la UNIVO, a las 2:30 p. m., para iniciar el entreno con la Mayor del C.D. Águila, con quienes trabaja desde el 20 de junio.

“Decirle a los jóvenes que el trabajo que se realiza en las prácticas u horas sociales habla mucho por uno. Para el que lucha, para el que cree, para el que pone sus cosas en las manos de Dios, nada le es imposible. No hay que desilusionarse, hay que luchar y hacer las cosas de la mejor manera”

Vicente Portillo, Preparador Físico del Águila

Etiquetas

Jairo Gómez

Cuando estaba en segundo grado, mis compañeros se acercaban para preguntarme si una palabra se escribía con "b" o "v", desde entonces descubrí que escribir bien era una de mis habilidades. Ahora soy estudiante de Comunicaciones y me apasiona la redacción y la fotografía, estoy reflejando la enseñanza de mis docentes en mi trabajo y escribiendo mi propia historia como profesional. Editor en UNIVO News

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar