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Pueblo kakawira: guardianes de la tradición de la “pedida” de ayote

En Cacaopera se mantienen las costumbres ancestrales y el sincretismo entre la fe católica y algunas tradiciones indígenas

Redacción y fotografías: Ingrid Sánchez

En Cacaopera, Morazán, se celebró por dos días consecutivos la tradicional pedida de ayote y venida de las ánimas, una actividad que se realiza cada año, para conservar el valor cultural que identifica al pueblo de raíces indígenas en la zona: los Kakawira.

Las familias se prepararon este año con la cosecha de los ayotes de 3 a 4 meses previos al mes de octubre y a la celebración. Algunos se dedicaron a comercializar o compartir el fruto entre los vecinos y amigos, como un gesto de amistad para que nadie se quedara sin recordar el día 27 de octubre a quienes ya partieron de este mundo.

Doña Saturnina Chicas feligrés de la Iglesia Católica y creyente de la tradición, recordó con cariño a sus abuelas que le inculcaron esta celebración. Ella junto a su esposo, don Ovidio Sánchez cosecharon los ayotes para ese día y se prepararon, como cada año, con los ritos de bienvenida. Ella afirmó: “mis abuelas eran mayordomas en la iglesia, eran bien estrictas con la tradición. Me acuerdo que se preparaban con los rosarios, se levantaban en la madrugada a recibir las ánimas con candelas”

Los ritos de bienvenida a las ánimas desde el hogar el día 27, consisten en levantarse a las 4:00 a. m. a encender una veladora por cada ser que ha fallecido, la mitad de una candela por si es un niño; según la tradición, es la hora que nuestros seres queridos vienen al mundo de los vivos de visita y con las candelas se les ilumina el camino de bienvenida.

El día 28 se hace nuevamente el ritual porque según la creencia, es cuando la tercera edad entra a este mundo, el día anterior le corresponde a los niños y jóvenes, “antes los abuelos no nos dejaban ir al río o la quebrada, tampoco subir a los árboles o tirar piedras, nos regañaban y nos decían que ellos ahí estaban y no los molestáramos”, comentó doña Saturnina.

“Los abuelos antes dejaban ayote en los alrededores de la casa para que las almas llegaran y comieran ayote. Cuando iban al cementerio ellos aseguraban que sentían su presencia mientras rezaban el rosario”, relató.

Como costumbre después de cocer el ayote, se reparte entre las personas que por algún motivo no pudieron preparar el manjar dulce, mientras se espera la tarde-noche. Las personas se reúnen en el cementerio para iniciar con la pedida del fruto que destila miel de atado, pero antes se realizan los ritos principales.

Wilber Martínez ,catequista de la iglesia parroquial, explicó los ritos principales que se realizaron: “la mayordomía es la que dirige la tradición, se levantan a las 4:00 a. m. a repicar las campanas de la iglesia, inician el santo rosario y la cortesía a los cuatro puntos cardinales como la bienvenida a las ánimas. Ya en las casas la gente pone el ayote, bebida, velas y agua”, dijo.

Desde el 27 del mes se comienza el novenario de las animas, “a las 6:00 de la tarde inicia el rito principal que es la pedida del permiso en la cruz de San Bernaldino en el cementerio, que es el altar del pueblo Kakawira. Se reza el rosario y luego los grupos se dividen para los distintos sectores del pueblo para la pedida en representación de las almas. La gente tiene la opción de dar candelas, ayote cocido, pan o cualquier cosa” comentó.

“ánimas somos del cielo venimos

Ayote pedimos por este camino

Sino nos dan, con Dios la verán”

Esta, es la oración con la cual los participantes pidieron ayote en casa en casa, se conformaron en grupos de 10 a 20 personas y fueron en representación de los muertos, después del permiso en el cementerio. Wilber explicó: “Las personas desde los hogares tienen la opción de dar cualquier cosa comestible o candelas, y como gratitud por el gesto, el grupo les grita a coro 3 veces ¡a la gloria!, en cambio en el hogar que no abren las puertas los mandan ¡al infierno!

Después de ir por las casas del pueblo recogiendo ayote, los participantes se reunieron en el Barrio San José en cual conformaron 3 filas, llevaban candelas encendidas en las manos y bajaron en procesión hacia el templo católico, gritando a coro la oración de las ánimas. Se reunieron en la plaza parroquial donde reventaron cohetes, encendieron candelas en las gradas de la iglesia y repartieron el ayote. Antes la mayordomía esperaba al grupo repicando las campanas.   

Se cree que los seres queridos que han partido de este mundo, visitan a las familias del pueblo Kakawira por 8 días partiendo desde el día de 27 hasta el 03 de noviembre, en el cual doña Saturnina, don Ovidio y sus nietos hacen el rito de despedida siempre a la misma hora, 4:00 a. m., las campanas de la iglesia repican nuevamente y se encienden velas para iluminar el camino de regreso a casa.   

  ¿Cómo nació la tradición?

Samuel Márquez, guía espiritual Kakawira y conocedor de la historia de Cacaopera relató los orígenes sobre la celebración: “la tradición de la pedida de ayote es una herencia que el pueblo Kakawira trajo en su bajada cuando venía de Norteamérica y bajó al centro, hace unos 10,000 años A.C. Es una herencia que trae de los pueblos de México y que la sigue manteniendo aquí en la zona del centro”.

Márquez retomó un punto muy importante dentro de la historia de los pueblos originarios y el inicio de la tradición: “la última era glaciar de la tierra fue aproximadamente entre 10,000 y 15,000 años A.C y la única parte del planeta en el lado de América que no se congeló, por los volcanes, el cinturón de fuego fue Centroamérica, entonces todos los pueblos emigraron en ese tiempo y se juntaron en esta región de Centroamérica.”

El pueblo Quiribi en su llegada al pueblo Chorotega en México, adoptó la tradición de la pedida de ayote, los dos pueblos emigraron hasta establecerse en El Salvador, como el pueblo Kakawira, crearon dos comarcas, la comarca Tupazca y la comarca Matagalpa, ellos traían estos conocimientos. La tribu Kakawira se encontró con los Chibchas que venían del Suramérica y adoptaron el dialecto para ser una sola etnia.

La tradición de la pedida de ayote pasó a ser una celebración oficial en la parroquia Nuestra Señora del Tránsito luego de la invasión española, aproximadamente en el año 1543 cuando se fundó la villa de Cacaopera. Samuel comentó: “La primera organización indígena del pueblo o consejo indígena de las comunidades pasó a llamarse mayordomía, que fueron los que guardaron el guardián de la tradición y se alojaron dentro de la iglesia y fue así como siguieron manteniendo la tradición.”

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Redacción UNIVO NEWS

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.

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