miércoles, 23 octubre 2019

¿Por qué una Comisión Internacional contra la Corrupción e Impunidad (CICIES) en El Salvador?

La mayoría del pueblo salvadoreño, ve con buenos ojos esa Comisión, pero los políticos tradicionales e instituciones como FUSADES, ANEP y otros, que están íntimamente vinculados con los partidos de derecha e incluso el FMLN, no aceptan una Comisión de esa naturaleza.

Por: Lic. José Rómulo Reyes

Haré un recorrido de los acontecimientos políticos que han impactado de manera importante en la vida de los salvadoreños y que el derecho y la justicia han estado ausentes durante décadas, pero no de forma absoluta, en primer momento, el liberalismo, después dar énfasis a la parte social y, por último, el democrático y constitucional de derecho, que hoy día se presume que sustenta nuestra constitución actual. Para evitar malos entendidos comparto los idearios de todo aquel ciudadano que quiere y desea un pueblo educado, un sistema de salud eficiente y eficaz, seguro, ordenado y próspero, un país con esperanza, pero no ha sido como nosotros quisiéramos. El ejercicio del poder, la forma de como lo han administrado la cosa pública, especialmente los dos partidos que últimamente han gobernado el país y que al final no lograron cumplir todas las promesas que cada uno hicieron al pueblo en determinado momento.

Hemos tenido trece (13) Constituciones, a través de la historia del país, cuyo contenido han sido la organización de los órganos fundamentales del Estado y aquellas instituciones que según la conveniencia de los poderes reales y formales del momento eran necesarias su creación para alcanzar los fines del Estado. En todas, se planteaban el respeto a los derechos fundamentales y la protección de los derechos humanos por parte de los funcionarios públicos.

Se crearon instituciones claves de carácter permanente como, la Fiscalia General de la República, que tenía y tiene la función principal de la investigación del delito, La Corte Suprema de Justicia, que e parte del Órgano Judicial, para impartir pronta y cumplida justicia, la Corte de Cuentas, para fiscalizar los gastos del gobierno central y locales, la Sección de Probidad, dependiente de la Corte Suprema de Justicia, para verificar que los funcionarios públicos al dejar sus cargos, demuestren que no ha habido enriquecimiento ilícito con los dineros del pueblo; el Consejo Central de Elecciones, antes y ahora el Tribunal Supremo Electoral, para que se administren las elecciones e impartan justicia electoral; además, eviten fraudes electorales y el Ministerio de Hacienda, dependiente del Órgano Ejecutivo, para vigilar y evitar la evasión de impuestos de los ciudadanos.

Todo lo anteriormente mencionado, se diseñó para que al final del camino tuviéramos un país próspero, seguro, desarrollado, respetuoso de las leyes, tanto de parte de los funcionarios públicos, como la sociedad en su conjunto, respetuosos del estado de derecho, pero no fue así, en lugar de la prosperidad, el país fue entrando en un proceso convulsivo en la década de los 70s, producto de una acumulación de promesas no cumplidas por los gobiernos, en las áreas sociales, como la educación, la salud entre otros y la falta de espacios políticos que se vieron truncados con reiterados fraudes electorales que históricamente experimento la sociedad salvadoreña a través de los tiempos.

A principios de 1980, inicia la guerra civil en El Salvador, impulsada por el FMLN, apoyado por países de corte Socialista y Comunista, que estaba formado por cinco organizaciones que eran FPL, ERP, RN, FAL y PRTC, que supuestamente representaban el otro espectro político, mejor dicho la izquierda que aglutinaba varios grupos políticos de corte democrático y revolucionario que se les había prohibido su participación política en el país, de tal manera, que esta ala representaba los socialistas, comunistas, marxistas/Leninistas, Demócratas y socialdemócratas, incluso a nivel constitucional se prohibió su participación política, en la Constitución de 1960.

En 1982 se elige la Asamblea Constituyente la cual redacta la una Constitución de la República actual y entra en vigencia el 20 de diciembre de 1983, donde el legislador constituyente le da facultades extraordinarias a la Asamblea Legislativa, para elegir a todos aquellos funcionarios de elección de segundo grado, como son: El Ministerio Publico (Fiscalia General de la Republica, Procuraduría General de la Republica y Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos) Corte de Cuenta de la Republica, Tribunal Supremo Electoral y Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el que se le haya dado tanto poder a la Asamblea Legislativa, para elegir a todos estos funcionarios, no es el problema, la situación es que el sistema político creado a partir de la Constitución de 1983 se agotó, porque comenzaron a repartirse estas instituciones y algunas las compartieron, corrompiendo de esa manera el sistema democrático y representativo, que se había creado y que la población fue retirando la confianza y que hoy por hoy, los rechaza, esas instituciones en comento, están en manos de los partidos políticos; por lo tanto, responden a los intereses de esos partidos y quienes los financian, eso es, a todas luces lo que sucede y por eso es que este país no avanza hacia un mejor futuro.

En 1991 y 1992, se hicieron reformas de fondo a la constitución producto de los Acuerdos de Paz, que posibilitaba la incorporación del FMLN guerrillero, como partido político, el cual, al pasar de los años se convirtió en una esperanza para los salvadoreños, participando por primera vez en las elecciones de 1994, obteniendo un buen respaldo de la población y que poco a poco la derecha representada por el partido ARENA, que había gobernado por 20 años, entregaron el poder del ejecutivo en 2009 al FMLN, como consecuencia de la corrupción que impero durante esos años.

El FMLN gobernó 10 años el país, haciendo lo mismo o peor que el partido ARENA, lo cual trajo como consecuencia, el repudio de la población a dicho partido, convirtiéndolo actualmente a la mínima expresión. En las elecciones del presente año, participa el movimiento ciudadano NUEVAS IDEAS, cuyo líder Nayib Bukele, ex miembro del FMLN, gana con contundencia en primera vuelta y una de sus promesas de campaña fue formar una Comisión Internacional para combatir la Impunidad y Corrupción en El Salvador (CICIES).

La mayoría del pueblo salvadoreño, ve con buenos ojos esa Comisión, pero los políticos tradicionales e instituciones como FUSADES, ANEP y otros, que están íntimamente vinculados con los partidos de derecha e incluso el FMLN, no aceptan una Comisión de esa naturaleza. Ellos manejan la idea, que lo mejor es fortalecer o asignar más recursos económicos a la FGR, pero el tema es, que ellos estuvieron en el gobierno 20 y 10 años respectivamente y no hicieron ningún esfuerzo para asignar más recurso económicos a esta institución, no lo hicieron por que nunca les interesó el pueblo, sino los intereses personales, de partido o de sus financistas; de hecho, esas instituciones (FGR, Corte de Cuenta, Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, TSE y otras) están al servicio de quienes los eligen, que no fue el pueblo por supuesto; por lo tanto, nunca van investigar a los políticos tradicionales, porque son parte del sistema corrupto, ni a los poderes facticos que están siempre detrás de estos.

Entonces, esas son las razones, el porque se debe apoyar la instalación de una Comisión Internacional, para que se descubra el saqueo que ha existido por años en El Salvador, para mejorar la confianza y la imagen que se ha perdido, tanto a nivel nacional, como internacional, por eso vemos que no hay inversión nacional, ni extranjera, por los niveles de corrupción que existe en todas las instituciones públicas, excepción incluyendo los gobiernos locales, que son las que más interesa fiscalizar, porque estas administran los dineros del pueblo, sin dejar de mencionar el privado que también es responsable, no todos por supuesto, para ir cambiando esa cultura de la corrupción, que tanto daño le ha hecho al país.

En conclusión, se ha hecho un recorrido sobre la vida republicana del país, dando una mirada a las constituciones que han gobernado casi durante 2 siglos pero que a pesar que sus contenidos eran para que los gobernantes de turno cumplieran con los fines del Estado, como era buscar el bien común de la población, se crearon las instituciones para lograrlos, pero no fueron capaces de concretar esos idearios, hasta llegar el nuevo gobierno, que en los primeros 100 días, ha mostrado que cuando hay voluntad y el deseo de trabajar por el país y que las promesas se pueden cumplir, lo cual se refleja en las encuestas recientes que aprueban la gestión del nuevo gobierno.

Es necesario que todos apoyen la Comisión Internacional propuesta, ya que el gobierno no lo podrá hacer solo, los sectores que se oponen son poderosos, están infiltrados en la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia y fundamentalmente en la Fiscalia General de la Republica, que tiene la función de investigar el delito, ojalá por el bien del país estas instituciones se pongan al servicio del pueblo, el trabajo investigativo con el acompañamiento de la CICIES, es impostergable para El Salvador, por los niveles de corrupción que existente.

 

 

 

 

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.