
La ciudad de San Miguel es reconocida por su historia, la cual ha trascendido a grandes generaciones.
Por Erickson Carpio
La ciudad de San Miguel, antes llamada Villa de San Miguel, fue fundada en el llano de Poshotlán (después Nezotlán). Entre sus historias más sorprendentes destaca el volcán que lleva su nombre, ubicado cerca del río Grande. Esta localidad fue fundada por Don Luis de Moscoso, por orden de Pedro de Alvarado, en el año 1530.
La fundación de esta villa tuvo lugar después del 11 de abril y antes del 8 de junio de 1530. El 8 de mayo de ese mismo año reunió tres condiciones que destacan la verdadera historia de la Perla de Oriente.
El 12 de junio fue nombrada departamento, donde destaca dentro de sus límites el volcán Volcán Chaparrastique, conocido también como el Coloso de Oriente. San Miguel se caracteriza por ser una ciudad calurosa y por la amabilidad de sus personas.
Entre su cultura más destacada y reconocida se encuentra la hermosa Catedral Basílica Nuestra Señora de la Paz, monumento que representa el orgullo y la religión del pueblo migueleño.
También es reconocida por el Teatro Nacional Francisco Gavidia, cuya construcción inició el 1 de enero de 1903 y fue inaugurado el 31 de diciembre de 1909. A partir del 26 de marzo de 1939 se denominó “Teatro Nacional Francisco Gavidia”, en honor al reconocido literato salvadoreño Francisco Gavidia.
Esta emblemática ciudad también es reconocida por el Carnaval de San Miguel, celebrado durante las fiestas patronales en honor a la Reina de la Paz cada mes de noviembre, donde asisten locales y extranjeros.
San Miguel no es solo una ciudad; también es historia y belleza que ha marcado a grandes generaciones.




