Los monos, un símbolo vivo de la riqueza natural de Costa Rica

Cuatro especies de primates forman parte de la extraordinaria fauna costarricense y reflejan el compromiso del país con la conservación de su biodiversidad.
Por J. Chávez
Costa Rica es reconocida a nivel mundial por su biodiversidad y su firme apuesta por la protección del medio ambiente. Dentro de esa riqueza natural, los monos ocupan un lugar especial como uno de los grupos más emblemáticos de la fauna silvestre del país, al habitar bosques tropicales y áreas protegidas que se han convertido en verdaderos santuarios naturales.
En el territorio costarricense habitan cuatro especies de monos, todas nativas y adaptadas a distintos ecosistemas. El más conocido es el mono congo o aullador, famoso por sus potentes vocalizaciones que pueden escucharse a varios kilómetros de distancia, especialmente al amanecer y al atardecer. Este primate es frecuente en bosques secos y húmedos, y suele ser uno de los primeros animales que los visitantes logran identificar por su característico sonido.
Otra especie destacada es el mono carablanca o capuchino, reconocido por su inteligencia y comportamiento social. Vive en grupos organizados y se le observa con frecuencia utilizando herramientas simples y mostrando una gran capacidad de adaptación. Su presencia es común en parques nacionales y zonas turísticas, donde se ha convertido en uno de los animales más fotografiados.
El mono araña, por su parte, es considerado uno de los más ágiles del continente. Su larga cola prensil le permite desplazarse con facilidad entre las copas de los árboles, aunque es más difícil de observar debido a que habita zonas boscosas extensas y bien conservadas. Esta especie es también una de las más vulnerables, ya que depende directamente de la continuidad de los bosques.
Finalmente, el mono tití o mono ardilla, el más pequeño de Costa Rica, habita principalmente en el Pacífico sur. Su tamaño y fragilidad lo han convertido en una especie que requiere atención especial, debido a amenazas como la pérdida de hábitat y, en el pasado, el tráfico ilegal.
Más allá de su atractivo visual, los monos cumplen una función clave en los ecosistemas, ya que contribuyen a la dispersión de semillas y al equilibrio natural de los bosques, ayudando a mantener la diversidad vegetal.
La presencia de estas cuatro especies de monos confirma la riqueza natural de Costa Rica y refuerza la importancia de conservar sus bosques. Proteger a estos primates no solo significa preservar un símbolo de la fauna nacional, sino también garantizar la continuidad de ecosistemas que sostienen la vida silvestre y el patrimonio natural del país.




