
Expertos destacan los beneficios de realizar yoga en espacios naturales, una actividad que ayuda a reducir el estrés, mejorar la postura y fortalecer el sistema inmunológico.
Por F. Martínez
Practicar yoga al aire libre se ha convertido en una tendencia creciente entre quienes buscan bienestar físico y mental. Estudios recientes señalan que realizar esta disciplina en contacto con la naturaleza potencia sus beneficios tradicionales.
El aire fresco, la luz solar y el entorno natural contribuyen a reducir significativamente los niveles de estrés, mejorar la postura corporal y estimular el sistema inmunológico. Además, esta práctica favorece la concentración, la respiración consciente y el equilibrio emocional. Instructores de yoga recomiendan elegir lugares tranquilos como parques, playas o jardines, donde se pueda conectar con el entorno y maximizar los efectos positivos en la salud.
Ya sea al amanecer o al atardecer, dedicar unos minutos al yoga al aire libre podría ser el hábito que transforme tus días. Cuidar tu salud también significa reconectar con la naturaleza.




