Educación de calidad, un compromiso con el futuro de las nuevas generaciones

La formación integral y los entornos seguros de aprendizaje son fundamentales para desarrollar profesionales capaces de contribuir positivamente a la sociedad.
Por Josué Chávez
El mundo conmemora este 9 de septiembre el Día Internacional para Proteger la Educación de los Ataques, una fecha que recuerda que el acceso al aprendizaje debe garantizarse incluso en contextos de conflicto, desplazamiento y crisis humanitarias.
La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció esta conmemoración mediante la Resolución 74/275, adoptada el 28 de mayo de 2020. La iniciativa busca fortalecer la protección de estudiantes, docentes, escuelas y universidades, además de promover la continuidad de los procesos educativos cuando las comunidades atraviesan situaciones de riesgo.
Los ataques contra centros educativos no solamente ocasionan daños en su infraestructura. También interrumpen las clases, provocan desplazamientos, afectan emocionalmente a las comunidades y limitan las oportunidades de desarrollo de niños, adolescentes y jóvenes.
La UNESCO señala que proteger la educación durante los conflictos es indispensable para resguardar un derecho humano fundamental. Las instituciones educativas deben representar espacios seguros en los que las personas puedan aprender, convivir y desarrollar sus capacidades sin exponerse a amenazas.
La conmemoración también reconoce el papel de los docentes, quienes continúan acompañando los procesos de aprendizaje aun en circunstancias adversas. Su trabajo permite conservar la esperanza y contribuye a la recuperación de las comunidades afectadas.
En este contexto, la Universidad de Oriente reconoce la importancia de brindar una educación de calidad que contribuya a la formación integral de profesionales. Este compromiso comprende la generación de espacios adecuados para el aprendizaje, el fortalecimiento de valores y el desarrollo de conocimientos y capacidades que permitan responder a las necesidades de la sociedad.
Este 9 de septiembre representa una oportunidad para reafirmar que la educación no debe detenerse en momentos de crisis. Proteger las aulas, a quienes enseñan y a quienes aprenden significa defender el conocimiento, la dignidad y el futuro de las nuevas generaciones.




