¿Por qué se celebra el Miércoles de Ceniza?

El inicio de la Cuaresma en la Iglesia católica está marcado por un signo que invita a la reflexión, la conversión y la preparación espiritual hacia la Pascua.
Por J. Chávez
Cada año, miles de fieles acuden a los templos para participar en la celebración del Miércoles de Ceniza, una fecha que marca el comienzo de la Cuaresma dentro del calendario litúrgico de la Iglesia católica. Sin embargo, para muchos surge la duda sobre el significado y la razón de esta conmemoración.
El Miércoles de Ceniza se celebra 46 días antes de la Pascua y da inicio a un período de 40 días de preparación espiritual, sin contar los domingos. Este tiempo recuerda los 40 días que, según la tradición cristiana, Jesús pasó en el desierto en ayuno y oración. La jornada se caracteriza por la imposición de cenizas en la frente de los fieles, generalmente en forma de cruz, como un signo de humildad y arrepentimiento.
Las cenizas utilizadas en esta celebración provienen de la quema de las palmas bendecidas durante el Domingo de Ramos del año anterior. De acuerdo con explicaciones difundidas por Vatican News, este gesto simboliza la fragilidad humana y recuerda a los creyentes la necesidad de volver a Dios mediante la conversión interior, más allá de los actos externos.
Durante la imposición de la ceniza, el sacerdote pronuncia frases tradicionales como “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” o “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”, expresiones que refuerzan el llamado a la reflexión personal y al cambio de actitud.
Además de su significado simbólico, el Miércoles de Ceniza es considerado un día de penitencia, en el que los católicos practican el ayuno y la abstinencia como parte de un compromiso espiritual que se extiende a lo largo de la Cuaresma. Este tiempo invita a la oración, la caridad y la revisión de la vida cotidiana, con miras a la celebración de la Pascua, el acontecimiento central de la fe cristiana.




