Tradición y sabor desde Santo Domingo hasta la tierra carnavalera de San Miguel

En el corazón de San Miguel, a un costado de la Catedral Basílica Reina de La Paz, se instala cada año un pedacito de tradición salvadoreña.
Por M. Del Cid
Beatriz Quinteros, originaria de Santo Domingo, San Vicente, ha traído nuevamente su emblemático puesto de Dulces Típicos El Chino, como parte del colorido marco de las fiestas patronales migueleñas que se celebran en noviembre.
Con una mesa llena de sabores que evocan la infancia y la cultura local, el puesto ofrece una amplia variedad de dulces tradicionales. Cocadas, nuégados, dulce de leche, melcochas, entre muchos otros, son parte del menú que encanta tanto a locales como a visitantes. Cada producto es elaborado artesanalmente, siguiendo recetas heredadas de generación en generación.
Los precios son accesibles y varían desde $1 hasta $12, dependiendo del tipo y la cantidad de dulces que el cliente desee adquirir. Esta flexibilidad permite que todas las personas puedan disfrutar de estas delicias, sin importar su presupuesto, convirtiendo el puesto en un punto obligado para quienes recorren el centro de la ciudad durante las festividades.


Beatriz destaca que su participación en estas fiestas no solo representa una oportunidad de venta, sino también una forma de mantener viva la tradición dulcera que tanto caracteriza a El Salvador.
Dulces Típicos El Chino no solo endulza el paladar, también alimenta la identidad cultural salvadoreña en cada bocado, posicionándose como una tradición viva dentro de las celebraciones migueleñas.




