Previo a la fiesta central, fieles migueleños fortalecen su devoción a la Reina de La Paz

La comunidad se prepara para la celebración central del 21 de noviembre, marcada por procesiones, vigilias y expresiones de devoción popular.
Por J. Chávez
La ciudad de San Miguel vive días de preparación para la celebración central en honor a la Reina de la Paz, una de las fiestas más arraigadas del oriente del país. Desde tempranas horas, se observa la llegada constante de fieles al centro histórico, algunos en oración y otros participando en las actividades previas, lo que refleja la fuerza cultural y espiritual que caracteriza esta solemnidad.
En conversación con UNIVO News, el padre Claudio G. Maldonado, rector de la Catedral de San Miguel, afirmó que este año se espera una participación amplia, especialmente durante la vigilia, la misa patronal y la procesión del 21 de noviembre. Aunque explicó detalles sobre la organización, destacó que la esencia de la festividad se mantiene en la devoción de la comunidad, que cada año reafirma esta tradición.
Según el programa oficial, las actividades del jueves 20 de noviembre inician a las 5:00 p. m. con la procesión de vísperas desde el Cementerio General hacia la Catedral, seguida de la misa de vísperas presidida por monseñor Fabio Colindres y el Festival Mariano, con participación de ministerios y grupos musicales.
El viernes 21 de noviembre, día central, la jornada se desarrolla así:
• 5:00 a. m. Alborada y serenata a la patrona.
• 6:00 a. m. Misa y exposición de la imagen para su veneración.
• 10:00 a. m. Solemne misa patronal, concelebrada por obispos invitados.
• 12:00 m. Exposición de la imagen para los fieles.
• 3:00 p. m. Santa misa en la Catedral.
• 4:00 p. m. Solemne procesión por las calles de San Miguel.
• 8:00 p. m. Llegada y entronización de la imagen en la Catedral.
Durante la cobertura, se observaron momentos de profunda devoción, como el de una mujer arrodillada en oración, escenas que reflejan cómo la fe y la tradición continúan uniendo a la comunidad migueleña.

Con cada procesión, misa y gesto de devoción, los fieles de San Miguel reafirman el valor cultural y espiritual de esta celebración. La fiesta de la Reina de la Paz se mantiene como un símbolo de unidad y tradición para toda la ciudad.




