Nejapa vuelve a encender su historia con las tradicionales Bolas de Fuego

El distrito de Nejapa, en San Salvador Oeste, volvió a convertirse en escenario de una de las celebraciones más singulares de El Salvador con una nueva edición de las tradicionales Bolas de Fuego, conocidas también como “La Recuerda”.
Por M. Del Cid
La festividad reunió a visitantes nacionales y extranjeros que llegaron para presenciar una manifestación cultural que forma parte de la identidad de los nejapenses. Cada 31 de agosto, las calles del distrito se transforman en el escenario de esta particular tradición, enmarcada en las fiestas patronales dedicadas a San Jerónimo Doctor.
En su edición de 2026, la celebración alcanzó 104 años de historia. De acuerdo con la tradición oral, su origen está relacionado con los acontecimientos volcánicos que marcaron la historia de Nejapa y con la memoria de la erupción del volcán El Playón. Con el paso del tiempo, aquella referencia histórica se convirtió en una práctica festiva que ha sido transmitida de generación en generación.
Durante la jornada, dos grupos de participantes, conocidos como “boleros”, se enfrentaron en una batalla simbólica en la que se lanzan bolas encendidas. La preparación de la celebración requiere semanas de organización y la elaboración de miles de estas esferas, confeccionadas tradicionalmente con tela de algodón y alambre.
Más allá del espectáculo que representa el fuego, La Recuerda constituye una expresión de memoria colectiva y cultura popular, razón por la que fue declarada Bien Cultural por el Ministerio de Cultura en 2019. La actividad se ha convertido además en uno de los acontecimientos culturales más reconocidos de Nejapa y en un atractivo que cada año convoca a numerosos visitantes.
Debido a la naturaleza de la celebración, las instituciones que integran el Sistema Nacional de Protección Civil brindaron acompañamiento durante la jornada, con presencia de equipos de primera respuesta para atender cualquier eventualidad y contribuir a mantener condiciones de seguridad para participantes y espectadores.
Con el fuego como protagonista, Nejapa volvió a poner en escena una tradición centenaria que combina historia, fe, identidad y cultura popular, manteniendo vigente una celebración que forma parte de la memoria de varias generaciones de salvadoreños.




