Alimentos frescos contaminados con ciclosporiasis representan un riesgo para la salud

La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, cuya transmisión está asociada principalmente al consumo de alimentos frescos o agua contaminada. Aunque puede afectar a cualquier persona, el riesgo aumenta cuando frutas y verduras no son lavadas o desinfectadas correctamente antes de su consumo.
Por M. Del Cid
Entre los síntomas más comunes de esta infección se encuentran la diarrea, náuseas, vómitos y dolor e inflamación abdominal. En algunos casos también pueden presentarse fiebre leve, pérdida del apetito, cansancio y pérdida de peso, especialmente si la enfermedad no recibe tratamiento oportuno.
Diversos brotes de ciclosporiasis han sido relacionados con el consumo de productos frescos como frambuesas, cilantro, albahaca, guisantes, cebolla y lechuga, alimentos que pueden contaminarse durante su cultivo, cosecha o manipulación si no se cumplen las medidas adecuadas de higiene.
Especialistas en salud recomiendan lavar y desinfectar cuidadosamente las frutas y verduras antes de consumirlas, utilizar agua potable para la preparación de alimentos y mantener una correcta higiene de las manos al cocinar o comer. Estas prácticas contribuyen significativamente a reducir el riesgo de infección.
Ante la presencia de diarrea persistente, acompañada de náuseas, vómitos o dolor abdominal, se aconseja acudir a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado y el tratamiento correspondiente, evitando así complicaciones y favoreciendo una pronta recuperación.
La prevención continúa siendo la principal herramienta para combatir la ciclosporiasis, mediante el consumo seguro de alimentos y el fortalecimiento de las medidas de higiene en toda la cadena de producción y preparación de los productos frescos.




