miércoles, 12 diciembre 2018

Stefany Muñoz, lider, estudiante, militante por la juventud

Es participante del proyecto de Prevención  de la Migración Irregular de la Niñez en Centroamérica y México (PICMCA/CONFIO).

  Enemiga del aburrimiento y amiga de la felicidad, Rosa Stefany Muñoz Rodríguez, una joven extrovertida, que vive la vida al máximo, sin importar el que dirán. Desde muy temprana edad ha luchado por salir adelante. A ella, la que vivió el terremoto que afectó a El Salvador, el 13 de enero del año 2001. A ella, que a temprana edad su abuela Rosa Aminta Rodríguez, le enseñó a hacer pupusas. A ella, que es participante del Proyecto de Prevención  de la Migración Irregular de la Niñez en Centroamérica y México (PICMCA/CONFIO).

Por Fátima Rivas

Sus manos están sobre los hombros de su madre y de su padrastro. Su sonrisa que es algo que la caracteriza, la alegría que demuestra en su rostro al estar cerca de su familia, y compartir momentos con ellos.

Mi familia es mi todo– dice muy segura de sí misma- es mi pilar más fundamental.

Para Stefany Rodríguez, su familia es su mayor motivación, sus cuatro hermanos.

 Stefany Muñoz, inició sus estudios de kínder en 1998, y se graduó en el año 2001, del Centro Escolar Baltazar Parada, en el cual estudió hasta séptimo grado. Por ser la única de sus hermanos que estudiaba en ese lugar, su madre tomó la decisión de retirarla, para que ingresará al Centro Escolar Santiago de María, conocido como La Metro. En el 2007, ganó el primer lugar en tenis de cancha, a nivel departamental. Fue ganadora de un certamen de oratoria y declamación, realizado en el año 2008, en el Centro Escolar Baltazar Parada.  Se graduó de noveno grado en el año 2009. Luego de eso, ingresó al Instituto Nacional de Santiago de María, y estudio bachillerato técnico Opción Contador,  se graduó en el 2012. Participó de edecán durante tres años, y recibió reconocimientos por buenas calificaciones.

Posee un diploma de Técnico en mantenimiento de computadoras, del Centro Pedagógico Especializado de Información, en 2008. Dos diplomados de grado digital, con fechas 2009 y 2011. Además, de ser una de las jóvenes que inauguraron la Casa de Encuentro Juvenil, en Santiago de María.

Después de graduarse, Stefany o Fanny (como es conocida por sus amigos), dejó un tiempo sin estudiar, – trabajé en un lugar donde vendían ropa– dijo ella- luego de eso, en el año  2016, retomó sus estudios, gracias a una beca.

Stefany Rodríguez, es hija de María Cristina Rodríguez y Guillermo Muñoz, nació en el Hospital Nacional San Juan de Dios, San Miguel, el 12 de octubre de 1994. Fue asentada en Santiago de María. Tiene 4 hermanos. Vive en la casa de sus padres.

Actualmente, estudia Licenciatura en Comunicaciones, en la Universidad de Oriente (UNIVO).

 María Cristina Rodríguez Flores – ama de casa, comerciante, y un poco reservada, pero sobre todo dedicada a sus hijos.

-La negra– como le dice de cariño a Stefany, –es una persona muy linda por dentro como por fuera, es trasparente y confiable, responsable pero sobre todo segura de sí misma-. Dice su madre, mientras estaba en el puesto del mercado donde trabaja.

Stefany, es una persona aplicada y comprometida con lo que ama, lee los libros que se le encomiendan en las cátedras de la universidad, pero además de esos, ha leído el libro “Tus zonas erróneas”, de Wayne Dyer, – Trata de cuando culpamos a las demás personas pero, realmente la culpa es de nosotros, cuando pensamos que las otras personas tienen la culpa atraemos cosas negativas a nuestras vidas, y realmente quien tiene la culpa somos nosotros mismo. Es un libro de motivación súper genial- comenta con un tono de voz, que genera seguridad de si misma.

De cabello castaño, ojos cafés, Stefany Rodríguez mide 149 centímetros, acostumbra a usar el cabello suelto, a sus quince años de edad, fue diagnosticada con un Problema Lumbar, que hasta la fecha aún sigue presentando dolor, sobre todo en ocasiones cuando hace un mal movimiento.

En las paredes de la sala de su casa, que está ubicada en el Barrio Concepción, Santiago de María, Usulután, se encuentran todas las fotos de graduación de ella y de sus hermanos. Y cuenta cuál es su mayor motivación – mi familia es mi mayor motivación, el hecho de saber que ellos creen en mí, que mis hermanos creen en mí, que mis padres creen en mí- dice mientras acomodaba un mechón de cabello – me motiva a salir adelante y a poder superarme, ser alguien diferente, ser un ejemplo para los que vienen detrás de mí.

Unas de las experiencias que marcó su vida fue, el haber visto caer su casa, a consecuencia del terremoto que afectó a El Salvador el 13 de enero de 2001, – recuerdo muy bien ese momento – dice en un tono poco sonriente, mientras recuerda- iba salido del baño, cuando empezó a temblar, salimos todos de la casa y pues, se nos cayó – hace una pausa y respira – fue algo muy difícil para mí,  apenas seis años. Vivimos varias semanas en la calle, dormíamos en colchonetas, pasábamos frío – con lágrimas en sus ojos, pero siempre con la fortaleza que la caracteriza. Son muchas las cosas que ella recuerda de este acontecimiento –junto a mis  hermanos, cargamos ladrillo por ladrillo, para construir de nuevo nuestra vivienda, que gracias a Caritas de El Salvador lo pudimos lograr. Recogíamos agua lluvia, mientras esperábamos que los víveres llegaran” rememoró.

Admiro su destreza para enfrentar los problemas, su valentía cuando se le presenta alguna adversidad, las ganas de salir adelante y el deseo de mostrarse así misma que puede lograr todas sus metas y propósitos”dice su madre, – en palabras sencillas, es mi orgullo, y confió en Dios y en ella que lograra llegar muy lejos-. Expresa con total seguridad.

Tania Pérez, compañera de estudio y de viaje, amiga de Fanny, mientras estaba sentada en un pupitre del aula de la universidad, habla de Stefany, de una manera, clara y segura.

  • ¿Cómo es su carácter?

-Suspira profundo- “en ocasiones es un poco fuerte, pero sabe controlarlo

– ¿Cómo es Stefany, cuando se convierte en una amiga, y deja aún lado el rol de compañera de estudio?

– Ufffff – dice con una sonrisa- “es súper genial, siempre encuentra el lado bueno de las cosas, le gusta bromear  mucho –ríe- aunque en ocasiones no anda ánimos de nada.

Mientras Stefany, fuera de las aulas de la universidad, entablamos una conversación más profunda y un poco más personal, y comenta cuales son las cosas que odia, y cuál es su mayor temor

  • ¿Qué es lo que más odia en la vida?
  • Odio Que no todos tengamos las mismas oportunidades, odio saber que hay personas que tienen las posibilidades de salir adelante y no las aprovechan, odio saber que los que estamos limitados somos los que más luchamos, odio todas esas diferencias pero sé que es parte de la vida y parte de lo que nos hace fuerte. Odio ver ese tipo de personas que tienen todo lo necesario para salir adelante y no lo aprovechan.
  • ¿Cuál es su mayor temor?
  • Tengo dos – contesta de manera muy rápida, ante la pregunta- uno es, que falte alguien de mi familia y el otro es ser infeliz. – dice haciendo un gesto de afirmación con la cabeza-

La infancia de Fanny, tuvo cosas buenas y malas, fue una niña muy soñadora, – hubieron momentos en los que sentí que era una niña tranquila- dice alegre- Pero en medio de todo eso, hubo muchas dificultades, momentos de pobreza difíciles – nostálgica- Tampoco fui la típica niña que jugó con una muñecas, siempre jugué con carritos o con lo que me encontraba; en si hubo de todo,  momentos en los que pude desarrollar mi niñez con plenitud, y momentos en el que tuve que reducirme a eso; por los problemas que pasaban, las dificultades económicas, o por que definitivamente no me gustaba jugar con niñas solo con niños –risa- en mi infancia hubo de todo.

Desde muy pequeña ella luchó por salir adelante, tomando como su mayor ejemplo a su abuela Rosa Aminta Rodríguez, – siempre fue una persona muy especial para mí – girando su teléfono sobre una mesa. Ella no tuvo un ejemplo profesional a quien seguir, – Siempre he sido bien auténtica y siempre supe lo que quería ser, entonces siento que no tuve un  modelo, simplemente me deje ir y seguir los sueños que siempre tuve, y así es como estoy donde estoy.

Hace unos meses Stefany, tuvo la oportunidad de viajar fuera del país, para participar de un congreso con jóvenes de distintos países, entre ellos, Nicaragua, Guatemala, México, El Salvador y Honduras, que fue donde tuvo lugar el encuentro. Recibió capacitaciones sobre, emprendedurismo, incidencia política y empoderamiento juvenil. Esto le permitió realizar una conferencia en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones  de El Salvador, (CIFCO); actualmente es una de las líderes jóvenes de su municipio que colaborara en la concientización de empoderamiento de la mujer en temas de relevancia social.

 

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.

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