sábado, 23 marzo 2019

Nunca se entra por la violencia dentro de un corazón

Según el sitio de estadísticas de la Policía Salvadoreña, entre enero y septiembre del año en curso fueron violadas sexualmente 1,461 personas, 1,227 víctimas más que el mismo periodo de 2016, cuando se registraron 234 víctimas

Redacción: Michael Barrera

En la película de género dramático, dirigida por Carlos Sedes, se enmarca un caso de violación, en donde Sara, es violentada de diversas maneras. Es un film muy apegado a lo que sucede en El Salvador, mujeres siendo agredidas sin el valor de denunciar.

Esta historia dramatizada es basada en hechos reales, la cual inicia con la actriz principal, rodeada por otras chicas. Ella, se muestra contando su fatídica historia que ha vivido con Javier, quien al principio parece la pareja ideal, pero todo cambiaría en el transcurso de los años.

Una de las causas más comunes de abuso a la mujer es la que es recurrente,  se muestra en esta película. El actor principal presentando “celos enfermizos” por el uso de ropa corta o según él “provocativa”, desde ese momento se logra deducir el primer signo de alarma.

Como decía Winston Churchill: “Nunca se entra por la violencia dentro de un corazón”

Javier, según su pensamiento al no permitirle usar ropa corta, la estaba protegiendo de la vista de los demás hombres. El “foco rojo” ya se había encendido para Sara, pero como para muchas mujeres, lo dejó pasar.

Pasados los días todo parecía ir normal, aunque ella ya no quería estar cerca de él, pero a la vez seguía teniendo contacto. De esa manera, surgió lo esperado, Javier, deseaba tener relaciones sexuales más ella no. Nuevamente “Sonó la alarma”, el actor masculino, la forzó a tener relaciones. Sara, en ese momento había sido violada por su novio.

Según la organización Mundial de la Salud (OMS), tres de cada adolescente denuncian ser víctimas de violencia dentro del noviazgo.

La vida de la actriz había dado un giro de 360 grados. Nunca imaginó ser celada de forma desenfrenada y ahora ser violentada de esa manera por el chico del que ella una vez estaba locamente enamorada.

El “foco” volvió a encenderse y estaba vez “explotó”, cuando ella nuevamente accedió a hablar con él –casualmente en un lugar desolado-, esto le ponía un toque de drama intenso a la película. Una mujer volviendo a confiar en un hombre, después de tanto daño físico.

Entonces sucedió, Javier, la golpeó y la dejó al borde de la muerte.

Se calcula que cada año  se perpetran alrededor de 66 mil feminicidios en el mundo. No obstante, hay que tener en cuenta que el número de casos de violencia de género tiende a infravalorarse.

Esta película, exhibida en la UNIVO por el equipo de Género para reflexionar, es una crítica social, específicamente a las causas que conllevan a un feminicidio. La Ley Especial Integral para una vida libre de violencia para las mujeres incluye 7 tipos de violencia: económica, feminicida, física, emocional, patrimonial, sexual y simbólica.

Hay muchas mujeres sufriendo este tipo de violencia pero que desconocen y temen el hecho de denunciar. Caso contrario fue el de Sara, quien decidió hacerlo, y de esa manera su novio es sancionado con dos años de cárcel –por no haber hablado antes- que parecen una burla por los daños que causó.

Esto además de una película, es un llamado a las mujeres a identificar esas señales de alarma que conllevan a un abuso. Es necesario detener este tipo de violencia que solo aportaran al incremento de feminicidios en El Salvador: 227 en el 2018.

¡YA NO MÁS!

 

 

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.