domingo, 18 noviembre 2018

Nadie debería hurgar en la basura buscando alimento

Los indigentes de San Miguel

Fotografía: Ronald Medrano/Judith Molina

El olor de un indigente no es para nada agradable, muchos días de dormir en el suelo, de no poder bañarse, no  tener ropa que cambiarse, hacer sus necesidades a la intemperie lo vuelven más miserable ante los ojos de la sociedad. Las señoras patojean, andan despeinadas…y sobre todo: el hambre apremia, todos los días.

Unos 120 indigentes, la mayoría de la tercera edad,  censados por estudiantes de Comunicaciones de la Universidad de Oriente (UNIVO)  han estado en el foco de atención en estos días: porque fueron objeto de estudio para poder brindarles ayuda, también  porque esta semana ha hecho frío, demasiado para la gente de San Miguel acostumbrados a lo 41 grados y en estos días a los 15 grados centígrados en una casa, ¿y en la calle?…

“Yo me admiro que hay jóvenes que “los apreseyan” a uno y que…no lo tienen de menos a uno” dijo una anciana luego de recibir ayuda en víveres y ropa recolectados por los estudiantes, pero también lo dijo porque la UNIVO les acogió con cariño, les recibió en un salón, les llevo de ida y regreso a los lugares donde suelen pasar.

El gesto de una docente, de sus estudiantes, que trascendió hasta convertirse en una campaña institucional logró su objetivo primordial: poner la atención en los indigentes, personas que antes estaban ignoradas pese a estar en el casco urbano todos los días, como parte de la cotidianidad.

No puede afirmarse que éstos han estado completamente abandonados, reporteros de UNIVO News y de la cátedra de Opinión Pública comprobaron que al menos dos Organizaciones: Amarás y Las Damas Guadalupanas les atienden con comida, cobija, atención médica, desde hace más de una década y sin hacer alarde de ello.

Miguel Pereira, alcalde de San Miguel se comprometió, según declaró a este periódico, a darles un techo permanente, una promesa que la ciudadanía espera se realice y sobre todo los indigentes, no será fácil, deberá haber un presupuesto y aliados por esta causa, porque lo que demostró la UNIVO es que organizándose, haciendo alianzas las cosas se pueden realizar.

Los administradores de la ciudad, los empresarios, las Organizaciones No Gubernamentales, deben humanizarse más y hacer obras que vayan encaminadas a cumplir los derechos de las personas, por que eso no es solo tarea de un alcalde, sino de la sociedad entera.

Los migueleños no deberíamos permitir que nadie urge en la basura buscando su alimento, compartamos, dejemos de desperdiciar lo que tenemos y donémolo a las organizaciones que velan por estas personas.

Hagamos que la ciudad sea acogedora, no por las luces en los edificios, sino porque trata bien a sus ciudadanos, a los más vulnerables,  como trataría Jesús a aquellos pescadores que seguramente no olían a rosas, sino a camarón,  a calamar, a pescado, luego de estar en sus faenas; multipliquemos el pan haciendo llegar apoyo a quienes todos los días demuestran amor  y solidaridad.

Y, sobre todo, hagamos ciudadanía, exijamos, velemos porque haya  un lugar adecuado para estas personas, veamos más allá de nuestros intereses y busquemos soluciones  a este y a otros problemas sociales; que nuestro municipio no solo tenga calles bonitas, sino gente más solidaria, más comprometida con los demás.

 

 

 

Periodista, creo en Dios, soy fiel creyente en el potencial de los jóvenes para impulsar una mejor sociedad, me encanta ser parte de la formación de conciencia y conocimientos como docente, y ahora he emprendido una nueva aventura como Coordinadora de UNIVO News.