domingo, 18 noviembre 2018

Migración es sinónimo de desigualdad

Resulta necesario mejorar el sistema económico del país, fortalecer la seguridad y apostar por la educación para poder lograr un crecimiento equitativo en el desarrollo nacional.

Opinión generada de investigación sobre la migración
foto: archivo

La migración es un fenómeno que consiste en el desplazamiento de un individuo hacía otro lugar, por motivos que responden directamente a sus necesidades económico/sociales y que lo obligan a buscar solventarlas dentro o fuera de su país, según el índice de plusvalía en la región que habite. 

Pero para conocer sus verdaderos efectos, debemos comprender las razones que impulsan estos actos y de cómo generan esperanza en las familias que no cuentan con los recursos necesarios para subsistir. 

“La razón más grande por la que se da la migración es la desigualdad”, mencionó el licenciado en sociología, Adán Mendoza, quién explicó en detalle esta premisa. La familia es la base fundamental de una sociedad, y al romperse este conjunto, fallan los cimientos autoritarios dentro de la educación y debilitan todo el medio que le rodea.  

Es decir, que los detonantes de la migración siempre estarán ligados a una variable jerárquica, pues en la mayoría de ocasiones la desproporción de salarios en el área laboral, desmotiva la participación activa y eficiente de los miembros involucrados. Un empleado que trabaja 8 horas diarias, gana mucho menos que el propietario de la empresa, aunque este último no desempeñe ninguna actividad dentro de ella, más que la de ser el dueño.  

Las indagaciones sobre el tema migratorio, revelan en cierto modo las capacidades de producción en una estructura social, pues si se da de forma interna, simboliza el desarrollo de una zona determinada, en el aspecto económico y generador de ingresos; mientras qué, si se da de forma externa, comunica recursos insuficientes del estado, para el fortalecimiento del sector industrial y trabajador. 

A pesar del daño a la figura social, migrar es una de las formas más utilizadas por los habitantes de El Salvador, para resolver las problemáticas que aquejan en muchos aspectos su calidad de vida, aunque esto represente peligros reales que asechan a todos los que deciden emprender un viaje fuera de su país. 

De acuerdo con la investigación, “La esperanza viaja sin visa: jóvenes y migración indocumentada de El Salvador” desarrollada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Ministerio de Relaciones Exteriores (RREE) y la Universidad José Simeón Cañas (UCA), estima que entre 500 y 600 personas salvadoreñas emigran cada día de forma indocumentada, siendo el principal destino Estados Unidos.  

El informe estima que anualmente son 145 mil las personas que viajan de forma ilegal, de ese total el 63% son jóvenes quienes no sobrepasan los 25 años de edad. 

Si hablamos del tema económico, eMendoza expresó, que desde su perspectiva la migración es inaceptable para el sostenimiento económico de una familia, pues aunque genere ingresos y un desarrollo creciente a la rentabilidad salvadoreña, comprueba la teoría de una dependencia estructural, donde nosotros mismos centralizamos las oportunidades laborales en otro país. 

El economista Nelson Ventura, describió más a fondo el aspecto redituable de la migración. “La gente mientras más dinero recibe, más dinero gasta”. Los incrementos que se generan en las ventas, tienen una movilidad superficial y estratégica que motiva al consumo.  

Esto podría explicar las cantidades de dinero que algunas familias reciben, aunque estas sean más elevadas de lo necesario para una vida cómoda y sin complicaciones agregadas. 

Además, la elección de Donald Trump y sus duras políticas migratorias no han afectado las fuentes de empleo en los salvadoreños que viven en Estados Unidos. Según el experto, la economía en El Salvador ha mejorado en un 2.5% en junio de este año, a diferencia del 2016, gracias a que en el país norteamericano hay más trabajo. 

 Todas las recomendaciones (positivas o negativas) serán ignoradas por un padre o madre de familia, si en los motivos que alentaron el viaje, están inmersos compromisos económico/morales o amenazas a su integridad física. 

Cabe recalcar, que la perspectiva psicológica tiene mucha importancia, y la experta en el tema, Reyna Dolores Romero colaboró con la investigación. Existe una necesidad de pertenencia que todo adolescente debe conseguir dentro de un grupo afectivo (la familia); y si no se obtiene, lo vuelve vulnerable a los estímulos externos y a el fallo en la distinción de su figura autoritaria. Un joven que viva sin sus padres, no siempre se convertirá en miembro de alguna estructura delincuencial, pero su comportamiento será distinto y la forma de interactuar con su medio también. 

La amplitud de esta problemática es indiscutible, pero el abordar ciertos enfoques le da sentido a las representaciones físicas y tangibles del rompimiento social producido por la migración. 

Incontables historias rodean el camino que todo indocumentado debe cruzar, pero algunas veces la noción de las consecuencias se pierde y cada paso hacia delante, reduce las posibilidades de un incremento en la rentabilidad laboral del territorio que el individuo abandona. 

De cualquier forma, la moralidad subjetiva predomina a la hora de tomar una decisión y tiende a destruir lentamente una sociedad que carece de las condiciones necesarias para mantener a todos sus habitantes, por lo que resulta necesario mejorar el sistema económico del país, fortalecer la seguridad y apostar por la educación para poder lograr un crecimiento equitativo en el desarrollo nacional. 

Créditos:

Cristian Hernández

Uriel Guevara

Fredy Alberto Vázques

Erick Martínez

Roberto Reyes

Edgar Cañas

Jordy Umanzor

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.