sábado, 23 marzo 2019

La metamorfosis educativa en Los Sánchez y la poca inversión en El Pedernal

Cerca de 200 familias de los cantones y caseríos aledaños estuvieron de acuerdo en trabajar de manera voluntaria para mejorar el C.E. Los Sánchez

Redacción: Jennifer Romero
Fotos: Jennifer Romero y cortesía

Por caminos solitarios y pedregosos, cuesta arriba, rodeada por cerros y montañas, despierta la comunidad Los Sánchez, acompañados con el  canto de las aves,  los pequeños agricultores y ganaderos, adultos y niños se disponen a iniciar a tempranas horas su jornada laboral.

Hace veintidós años la comunidad los Sánchez, en Chilanga, Morazán,  estaba totalmente olvidada, no existía el espacio, ni el tiempo para la educación, el trabajo era arduo y había que salir a buscar el sustento diario.

En 1998 la maestra, Helen Jaqueline Sánchez, llegó a la comunidad y las cosas empezaban a tomar un rumbo diferente – se necesita una escuela-  fue la primera reacción de ella; decidida a cambiar la situación, tomó la iniciativa y realizó la primera solicitud para que se instalara un centro educativo en la zona.

Al principio solo le proporcionaron dos aulas que fueron suficientes en el aquel entonces; pero, el nivel académico aumentaba constantemente, para el año 2013, Helen, siendo directora y docente a la vez, empezó a ver los primeros frutos de parvularia y de noveno grado, la satisfacción de saber que parte de la comunidad ya podía leer y escribir la animó a seguir buscando mejores oportunidades para ellos.

Durante esos años el programa Ayuda en Acción, de la Cooperación Española, brindó becas a las personas de bajos ingresos para que pudieran seguir estudiando en educación media, pero por la distancia, solo trece decidieron continuar. Cuando este programa cerró el área educativa del caserío los Sánchez quedó abandonado nuevamente.

Pero la maestra, usando sus propios recursos buscó soluciones, compró un boleto a España y es así como realizó un trayecto en busca de fondos y personas que quisieran ayudar a la pequeña comunidad.

José  Amaya, es un joven de piel morena, alto, sonriente, porta la camisa que lo identifica como docente del complejo educativo, él es uno de los trece estudiantes de Los Sánchez que fueron beneficiados con una beca para estudiar bachillerato, tenía que levantarse temprano y caminar para tomar el bus que lo llevaba hasta San Francisco Gotera.

Para él  fue un reto muy grande, pero fue a través de  ese sacrificio que logró graduarse y así poder entrar a la Universidad de El Salvador; aunque más tarde tomaría la decisión de formarse como docente de educación básica que brindó la Universidad Centro Americana José Simeón Cañas (UCA), en la Escuela Superior de Maestros(ESMA), en San Francisco Gotera.

Después de mucho tiempo logró encontrar una plaza en el Centro Escolar Los Sánchez, como docente de básica; enseñar es lo que más le gusta y sobre todo ama la institución que lo formó y de quien hoy se siente orgulloso por la transformación y las oportunidades que tendrán las futuras generaciones del lugar.

La institución mejora cada año, las aulas están equipadas, cuenta con una cocina donde se les prepara los alimentos a  los alumnos; asimismo, lo que antes se usaba como comedor, se ha transformado en un salón de usos múltiples y en un espacio de recreación para los infantes.

En las paredes se observan dibujos que reflejan el trabajo y la tradición de dicho lugar, hay muchos juguetes y jardines que lo hacen más llamativo y pintoresco.

No obstante, algo faltaba por mejorar, Helen como directora y miembro activa de la comunidad, se dio cuenta que los jóvenes egresados de noveno grado no continuaban estudiando, entonces se le ocurrió gestionar el bachillerato en modalidad flexible, fue así como  envió la solicitud a la dirección departamental en el año 2016.

Posteriormente, se reunieron todos los líderes de la zona, cerca de 200 familias de los cantones y caseríos aledaños, los cuales estuvieron de acuerdo en trabajar de manera voluntaria, fue entonces cuando la maestra emprendió un viaje a Estados Unidos para reunirse con los miembros de la comunidad que residen en ese lugar y darles a conocer el nuevo plan de mejoramiento educativo y también que estos se pudieran unir al proyecto.

Entonces, a través del programa Manos Unidas por El Salvador del Banco Agrícola y la Fundación para el Desarrollo Educativo Morazán en Acción (FUNDEMAC)  se gestionó un monto de $ 12,000 dólares, para construir aulas para bachillerato, para el año 2017 ya estaba aprobado; sin embargo,  solicitó que el bachillerato fuese presencial,  convirtiéndose directamente en un Complejo Educativo, lo cual fue aceptado en diciembre de ese mismo año.

Padres de familia, docentes y alumnos empezaron a unirse al trabajo, jalando arena, picando piedra, colocando hierro; el proyecto fue inaugurado el 23 de agosto del 2018 y hoy cuenta con un  Complejo Educativo  equipado, con talleres de música, pintura y un centro de cómputo donde los estudiantes pueden desarrollarse dentro del área de tecnología, aulas amplias y cómodas con mobiliario, pupitres y pizarra nuevas, también hay dibujos hechos por los estudiantes, así como docentes capacitados y sobre todo apasionados por ver crecer la institución.

Actualmente veinte jóvenes se están preparando en  bachillerato presencial y treinta y seis en modalidades flexibles, viajan de diferentes cantones y caseríos, con la esperanza y el deseo de seguirse superando, para Helen, este es un gran proyecto y hoy está preparando todo para que se realice una segunda etapa de construcción por más aulas; la comunidad de los Sánchez ya no está olvidada, hoy es reconocida por su transformación en el área educativa, muchos más jóvenes podrán seguirse formando en educación media gracias a este proyecto.

Un centro educativo sobre a la carretera principal, pero en abandono.

En contraste, en el año 1985, Irma Dinora Molina, llegó al Centro Escolar “Cantón El Pedernal”, Chilanga, ubicado en la carretera que de San Francisco Gotera conduce a Perquín en la Ruta de Paz.

Un portón negro, con letras blancas indican el nombre de la institución, en el muro principal han realizado pinturas alusivas a las tradiciones del cantón y de su ciudad, desde el otro lado de la carretera se observan arboles robustos con un tono verde intenso, asimismo, parte del muro cuenta con una malla que permite que quienes transitan por la calle puedan visualizar a los estudiantes.

Irma, quien era la subdirectora del centro educativo, frente al aula donde les imparte clase a los niños de primer grado, cuenta como las cosas han cambiado desde que ella está en la institución. Viaja desde el municipio de Cacaopera, Morazán y a pesar del tiempo que tarda en desplazarse ha rechazado la solicitud de traslado, porque aun con todos los problemas de la institución no quiere cambiarse, para ella es  bonito poder viajar hasta el municipio de Chilanga, donde siente el cariño de la comunidad “Nadie es profeta en su propia tierra” dijo sonriendo.

Al principio solo se contaba con un pabellón con una sola aula y pocos docentes, pero con el incremento de estudiantes se construyen ocho aulas más las cuales se dividen en cuatro pabellones, es decir, dos salones por cada uno. Desde el año 1999 se cuenta con la educación de tercer ciclo.

Áreas abandonadas.

El espacio del centro escolar es poco, no tiene un área recreativa amplia, frente a la oficina administrativa, está una pequeña cancha con dos soportes de tablero, las líneas de jugada no están bien definidas y se vuelve un dificultoso para recrearse, porque es un espacio de acceso a la cafetería.

Asimismo, con el pasar de los años la infraestructura de la escuela se ha ido deteriorando y lo único que han logrado reconstruir es el techo de una de las aulas principales, esto fue gracias al apoyo de Francisco, un miembro de la comunidad a quien se le conoce como “Paquito”, quien realizó una solicitud a la alcaldía municipal de Chilanga, para que apoyaran con la mitad del dinero para poder cambiar el techo al aula, don Paquito, también les brindó un tanque para el agua.

Las aulas tienen daños en las paredes e incluso en el piso, los servicios sanitarios no han sido remodelados desde el año 2009, cuando Ayuda en Acción y la Fundación para el Desarrollo Educativo Morazán en Acción (FUNDEMAC) y la comunidad del Centro Escolar aportaron para que fuera posible.

FUNDEMAC, también construyó el muro que está en la entrada sobre la carretera, asimismo mejoró el acceso a la institución y limpio la fosa séptica. “Desde que ya no hay ayuda por parte de Fundaciones la escuela se está deteriorando completamente los bonos no alcanzan para hacer remodelaciones grandes, solo se les brindó $40.00 dólares por sección ¿qué se puede hacer con eso?” expresó Irma Molina.

El Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), visitó el centro escolar e indicaron  la situación en la que  podría provocar que parte de un aula colapsara.

Sin embargo, desde hace años la institución está a la espera de un proyecto de esta entidad que abarque la construcción de un muro perimetral, la construcción de un salón de usos múltiples y remodelación, “pero esto solo son gestiones, nada parece seguro, porque han pasado años y no se han visto resultado, porque siempre cambian el proyecto”, mencionó.

La escuela no cuenta con un centro de cómputo, también urge de material didáctico y mobiliario.

En 2018 la institución contó con 300 alumnos inscritos y al final del año solo se registró la asistencia de 276, muchos de estos tuvieron que trasladarse a otros centros escolares, así también hubo algunos que migraron. Además de la mala infraestructura, la institución no cuenta con becas para los jóvenes.

Programas de apoyo, en Morazán.

Ayuda en Acción, es una organización española, nació en el año de 1980, se legalizó en España en el año de 1981 y a finales del conflicto armado empezó a trabajar en Morazán, en el año de 2004 a 2007, después de un proceso de descentralización se convirtió en Fundación para el Desarrollo Educativo Morazán en Acción (FUNDEMAC), continuando con el propósito de elevar el nivel educativo en la zona oriental, “porque la educación es un derecho humano y fundamental” explicó Enrique Hompanera García, Director ejecutivo y socio fundador de FUNDEMAC.

Esta fundación ha estado en diferentes municipios como Torola, San Fernando, Jocoatique, Meanguera, Lolotiquillo, Cacaopera y Chilanga todos estos en el departamento de Morazán, asimismo en La Unión y Chalatenango, se caracterizan por ayudar a los municipios que se encuentren en situaciones extremas.

Beneficiados y proyectos.

Fueron 300 escuelas y aproximadamente 8 mil niños beneficiados a través de la fundación, asimismo se crearon escuelas como el centro escolar caserío Albania cantón Ocotillo, Cacaopera, Morazán, centro escolar caserío el Copante, en el mismo municipio y el último fue el Instituto Nacional de Chilanga, con el objetivo de favorecer la educación media.

El Centro Escolar Caserío los Sánchez y el Centro Escolar Cantón el Pedernal, ambos provenientes del municipio de Chilanga, fueron beneficiados desde el año de 1998 a 2009.

Desde la óptica del MINEDUCYT.

“Las áreas educativas se fortalecen diferentes maneras uno de los objetivos es influir en las practicas pedagógicas en la relación del docente y los estudiantes, porque es ahí donde se da el aprendizaje” explicó Luis Alonso Méndez, Director departamental de Educación de Morazán.

Méndez dijo que el ministerio transfiere fondos para el funcionamiento de las instituciones educativas, para la compra de material didáctico, así también, se les brinda dinero a través de un proyecto local para la compra de otros artículos para la mejora del refrigerio.

En los casos de remodelación, se verifica la zona y se trabaja del mas grave al menos grave “Al inicio de año se llena una ficha de necesidades y a partir de eso se hace una especie de priorización” dijo Méndez. En el 2018 se invirtieron más de 4 mil dólares en infraestructura para grandes y pequeños centros escolares, aseguró.

La diferencia del desarrollo del C.E. Los Sánchez la marca el liderazgo de la directora, acotó el funcionario; sin embargo la mayor inversión en dicha escuela la han hecho instituciones ajenas al MINEDUCYT.

Los bonos no alcanzan para hacer remodelaciones grandes, solo se les brindó $40.00 dólares por sección ¿qué se puede hacer con eso?” Irma Molina, ex subdirectora de C.E. El Pedernal, Chilanga.

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.

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