domingo, 18 noviembre 2018

Huellas de San Romero, sin inventar

La cuna del Profeta necesita que en lugar de un centro penal haya fábricas, o un instituto tecnológico, un centro de formación de artesanos

El olor a papas fritas y comida envuelve el ambiente, justo luego de leer la pequeña placa de estar en el sitio donde nació Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, chocante si pensabas que olería a incienso, a flores;  un rótulo anuncia una cafetería que funciona adentro y otros más que también venden sorbete y café del beneficio de la Cooperativa de cafetaleros. La mirada choca por inercia con el fusil del vigilante.

Los peregrinos deben sortear las mesas para los comensales y subir unas gradas en las que pequeñas fotos de las diferentes facetas del Arzobispo están colocadas, así como un banner con una foto antigua de su casa en el que se lee: en este sitio nació Oscar Arnulfo Romero.

En un 10 por ciento de la segunda planta una capilla que no tiene santísimo, que nunca fue oficializada está instalada con imágenes de la Virgen de La Paz, el Beato y un vía crucis que alude al proceso del café; las velas están apagadas.

En tanto la ruta “Huellas de San Romero” antes huellas del Profeta, ha sido oficializada en cada peregrinación, pero no está señalizada; sin embargo los peregrinos siguen llegando, atraídos por la vida y entrega de Romero, por sus primeros pasos en su tierra natal. Una piedra fue colocada en una ruta extra instalada en el cerro El Suspiro y han colocado un rótulo en el que se insinúa que Monseñor Romero ahí encontró su vocación, sin tener base histórica ni testimonial para afimarlo.

En Ciudad Barrios urge dar seguimiento a la historia de Monseñor, sin inventar datos, a Monseñor Romero no hace falta añadir nada para atraer a los visitantes.

Contar con un sitio lo suficientemente grande donde se hable de él con todos los elementos museográficos y museológicos que hay y que pueden construirse es prioritario, así como rescatar el sitio donde nació, darle un uso humanitario y de conservación de su memoria.

Ciudad Barrios, insisto, debería contar la historia de la niñez de Monseñor con un parque temático ¿para qué puede servir mejor una plaza de la tierra de un santo que para hablar de su vida? Y por otra parte,  la zona urbana debería tener zonas peatonales .

En la ciudad urge además que los mototaxistas sepan quien en ese hombre de Dios y lo transmitan a cada peregrino, que en el mercado la gente esté preparada para dar un mejor servicio culinario, que reciban capacitaciones sobre gastronomía, que haya sitios donde descansar.

Ciudad Barrios necesita de hombres y mujeres comprometidos con el desarrollo local, que aprovechen la bendición de tener un santo entre sus hijos para lograr salir de la depresión económica, necesita de gobernantes dispuestos a ayudar a mejorar la infraestructura, la gastronomía, las artesanías, pensando en la equidad de quienes necesitan trabajar.

La cuna del Profeta necesita que en lugar de un centro penal haya fábricas, o un instituto tecnológico, un centro de formación de artesanos, pero sobre todo personas consientes del valor de Monseñor, parafraseo las palabras del Obispo de Santiago de María, William Iraheta durante una entrevista: “la gente no ha dimensionado lo que está pasando”, refiriéndose a Ciudad Barrios.

 

¿para qué puede servir mejor una plaza de la tierra de un santo que para hablar de su vida?”

 

 

 

 

Periodista, creo en Dios, soy fiel creyente en el potencial de los jóvenes para impulsar una mejor sociedad, me encanta ser parte de la formación de conciencia y conocimientos como docente, y ahora he emprendido una nueva aventura como Coordinadora de UNIVO News.