jueves, 17 enero 2019

¿Conoces la tierra de la Jícama? San Rafael Oriente

El municipio de San Rafael Oriente, San Miguel, se ha convertido en uno de los principales proveedores de la jícama, una fruta de origen mexicano que se cosecha y se recolecta en tierra salvadoreña

Por: Jennifer Romero
Fotografías: Abby Reina

Al llegar al Barrio la Merced de San Rafael Oriente, se observa diferentes puestos de venta a la orilla de la calle, donde las personas de dicho municipio se preparan desde muy temprano a colocar las jícamas para que los visitantes puedan degustarla y asimismo comprar este tubérculo.

El principal agricultor en la zona es don Adelio Fredy Campos, quien desde hace treinta años se dedica al cultivo de jícama y por lo cual es considerado uno de los precursores en dicho municipio, quien inició este trabajo en la búsqueda de nuevas fuentes de empleo y para obtener una nueva producción además de la ganadería.

Para los pobladores esto se ha convertido en trabajo para niños, jóvenes y adultos, porque su recolección suele ser muy divertida y fácil; sin embargo, esto resulta algo desgastante para el cuerpo,  por el tiempo que se tiene que estar agachado.

“Al momento de la recolección uno disfruta el trabajo, pero es más satisfactorio saber que es a través de esto que muchos pueden obtener ingresos para sus familias” comentó Ulises Antonio Quintanilla, quien junto a su familia se ha dedicado a la cosecha de este producto por ocho años y hoy se prepara para la recolección de 300 redes de jícama.

Aproximadamente son ocho manzanas de tierra las que fueron sembradas en el mes de agosto y otras muchos más antes, porque se utiliza dos tipos de semilla la roja que tarda 40 días en crecer y la amarilla dos meses, contando con 25 sembradores encargado de que esta sea regada y también cortada a tiempo.

Aunque no cuentan directamente con una cooperativa,  cada cultivador ya tiene a un proveedor para la venta de esta fruta; así también el cultivo de la jícama genera menos gastos y menos tiempo, que el cultivo de granos básicos, porque su mayor costo es la mano de obra.

Víctor Manuel Garay, de 33 años de edad, piel morena, sonriente y carismático,  quien tiene nueve años de trabajar en las temporadas de cosecha de jícama, labor que realiza durante las mañanas y por las tardes se dedica a la ganadería.

Junto a su pequeña hija Graciela Garay, Víctor se acerca a los cultivos para poder sacar una parte de la jícama que se debería cortar ese día, “Toda la familia colaboramos para poder llenar las redes” dijo mientras mostraba los tejidos que ya estaban listo para entregárselos a los proveedores.

La cosecha de la jícama termina en el mes de enero del próximo año, pero los agricultores esperan  que la venta aumente en el mes de diciembre. La tierra de la jícama como es conocido el municipio de San Rafael Oriente, hoy se llena de turistas que desean conocer y sobre todo adquirir este producto que es un deleite cuando se combina con chile y limón,  una forma muy peculiar de consumir en los salvadoreños.

“Al momento de la recolección uno disfruta él trabajo, pero es más satisfactorio saber que es a través de esto que muchos pueden obtener ingresos para sus familias” Ulises Antonio Quintanilla, productor

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.