miércoles, 12 diciembre 2018

Así celebró San Miguel el Festival Mariano

Fue la 17a celebración

Redaccion: Jenifer Romero

fotografías: Abby Reina, Daniela Robles y Erick Hernández

Desde muy temprano la cuarta calle poniente fue cerrada por la Policía Nacional Civil (PNC), desde la zona del cementerio general hasta llegar a catedral San Miguel, el motivo: el Festival Mariano, un evento para el cual muchos jóvenes se identificaron con su camiseta de los ministerios de alabanza,  bajaron sus instrumentos de los vehículos mientras otros verificaban los equipos de sonidos y tocaban parte de unas alabanzas.

Eran las 5:30 de la tarde, media hora antes de la programación del evento y ya eran muchas las personas que se acercaban al predio del parqueo, en las cercanías del parque  frente a la Universidad de Oriente (UNIVO).

El sol había terminado de ocultarse por completo y la luces publicas empezaban su función, aproximadamente a las 6:02 de la tarde el obispo Fabio Reynaldo Colindres llegó al predio donde posteriormente se desarrollaría el evento  para dar inicio al Festival Mariano que para este año tenía como lema “San Óscar Romero, ruega por la justicia y verdad para cantar con alegría a la Reina de La Paz”.

Fueron muchas las personas que se acercaron al obispo entre ancianos y niños, quienes le daban un abrazo con una sonrisa en su rostro, los feligreses le comentaban del lugar de donde venían,  a lo lejos se escuchó que alguien dijo- venimos de San Luis de la Reina- el los saludo y posteriormente se dirigió al frente donde esperarían la entrada de la carroza donde venía la imagen de la Reina de la Paz, patrona de El Salvador.

La entrada de la Virgen.

Las luces artificiales empezaron a expandirse en el cielo y la música se escuchaba al fondo,  la carroza llegó a  la parte izquierda de donde se estaba organizando el evento, todos muy atentos para poder recibirla con una alabanza mientras esta llegaba al predio del parqueo, las personas decían y aplaudían  “Que viva la Reina de la Paz”.

La entrada de la imagen puso de pie a los feligreses, quienes desde muy tempranos esperaban ese momento, la música de la banda como una muestra de amor empezó a sonar,   un color morado y blanco eran los que cubrían a la carroza  de la Virgen,   “A la Reina de la Paz guardamos en nuestro corazón”  decía la maestra de ceremonia mientras entonaban el canto.

Posteriormente se empezó a organizar la mesa de honor, presentando a los invitados especiales, quienes se encargarían de dirigir el evento entre ellos estaba: el obispo Fabio Reynaldo Colindres, el padre Sixto Orellana, el padre Nelson Santos, el alcalde Miguel Pereira, concejales y la reina del Festival Mariano. Al extremo de la mesa de honor estaba situada la imagen de la Reina de la Paz de una manera vertical y con la vista al norte.

Posteriormente, el padre Sixto Orellana dio inicio con un mensaje bíblico y una oración.

Obispo Fabio Reynaldo Colindres se dirige a la feligresía.

Después de una oración en la cual se encomendaba a Dios y a la virgen los eventos que se estarían realizando, el obispo Colindres se acercó a la tarima y dio un mensaje dirigiéndose a las personas que tienen problemas y a los que pasan momentos de tristeza animándolos a través del amor que Jesús les tiene a sus hijos  “El vino de alegría, fe y esperanza” la frase con el que él se despidió de la feligresía.

Añadió que el festival se estaba realizando de la misma manera que en los años anteriores siempre con el propósito de fortalecer y vivificar la fe de los feligreses tanto de la zona oriental como del país “El amor por la Reina de la paz es algo grande, y cuando se trata del festival nos da la oportunidad de recordar los que los católicos deben hacer para fortalecer su fe” añadió el obispo.

De igual manera, manifestó su agrado ante la medalla que se le otorgaría la Padre Nelson esa noche “Él es uno de los mejores Sacerdotes de la diócesis y su trabajo por Monseñor Romero y la difusión de su mensaje, lo ha llevado a merecer esta medalla y estoy muy contento por eso” añadió

Padre Nelson recibió medalla: Monseñor Oscar Arnulfo Romero

Cerca de las 7:02  de la noche el obispo le colocó la medalla al padre Nelson, una presea que la comuna migueleña dedica a personas que se destacan en el municipio por su ejemplo y entrega a alguna causa.

“El Salvador es de Romero “ dijo al público; “fecibo con mucha humildad y responsabilidad la medalla para seguir recogiendo lo que Monseñor Romero ha hecho y así seguir sembrando valores en esta tierra migueleña“ añadió.

El padre Nelson cuenta como nació el Festival Mariano.

Hace diecisiete años, el padre Nelson Santos, siendo un seminarista le toco estar dirigiendo a los jóvenes del seminario menor, en una cierta ocasión el padre el padre encargado en ese momento le pidió que acompañara al Comité Monseñor Romero a ayudar a las comunidades que habían sido afectadas y dañadas a causa del terremoto del 2001, donde hubieron otras parroquias que se solidarizaron con los damnificado.

Después de ese momento decidieron continuar junto al Padre Armando Cruz Ventura, y así fundar de manera oficial el Comité Monseñor Romero, y procedieron a recolectar todo lo relacionado a la vida del Santo Oscar Arnulfo Romero, es decir fotografías, recuerdos de las personas que lo conocieron todo con el propósito de que se conociera más de la vida de este santo emblemático en El Salvador.

Durante trece años se han realizado concursos de pancartas, concurso de oratoria proyecciones de teatro, exposiciones fotográficas y liturgias con los jóvenes de escuelas católicas e instituciones y es de esta manera como desde aquel acto de solidaridad el comité ha seguido su función y celebrándolo de esta manera.

Feligresa agradecida con la Reina de la Paz.

Isabel Garay, caminaba juntos a sus nietas, aunque sus pasos eran corto eso no le fue impedimento para participar un año más en este festival le gusta escuchar a los grupos tocar y sobre todo cantar con ellos las alabanzas, tiene 25 años de participar en este evento y ha introducido a sus nietas en las enseñanza católica “Me gusta ser parte de la procesión para aumentar la fe y siempre de manera alegre”  Isabel siente un gran fervor por la Virgen de la Paz  a la cual le dedica los rosario que todos los días realiza “yo siento que ella está conmigo” dijo

Asimismo manifestó su agrado por la medalla al padre Nelson “El padre se merece mucho más sus predicaciones son bonitas” añadió. En sus oraciones ese día Isabel Garay, llevaba una petición para la virgen “Le pido por la sanidad de una de mis nietas quien se ha presentado problemas de salud y yo sé que con fe y ayuda del señor y  de la madre ella se sanará” dijo mientras se dirigía al camino por donde la procesión estaba pasando.

La procesión finalizaría en la Catedral basílica Reina de la Paz, frente al parque Guzmán; mientras esta continuaba su camino los grupos empezaban a tocar las alabanzas y cierta parte de la población se detuvo a cantar y aplaudir siempre con el mismo fervor.

Equipo de periodistas, estudiantes, editores y productores de la Carrera de Comunicaciones de la Universidad de Oriente UNIVO.

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